Te echo de menos, tanto como despertarme con ese olor a ti en mis sábanas, caminar atontado por el pasillo y encontrarte a ti y a tu maravillosa sonrisa esperandome. Echo de menos el calor de tus labios y el tacto de tus manos sobre mi, pero las princesas como tú no son para sapos comoo yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario